Hurones
La Animal Rescue League of Iowa da en adopción hurones para que sean mascotas familiares. Bajo ninguna circunstancia se debe utilizar un hurón como alimento para otros animales, ni para experimentación o trabajo de laboratorio, ni para cualquier otro uso que no sea el de mascota familiar. La ARL hace cumplir estrictamente esta política bajo los términos del contrato de adopción.
Cómo elegir a tu hurón
Los hurones pueden ser unas mascotas maravillosas y cariñosas. ¡Descubre cómo elegir el hurón que mejor se adapte a tu estilo de vida!
Tu hurón: conceptos básicos
Has adoptado a tu primer hurón; ¿y ahora qué? ¡Aprende más sobre lo que tu hurón necesitará!
Disfrutar de tu hurón
Los hurones domésticos pueden crear vínculos muy fuertes con sus cuidadores. Aprende aquí qué puedes hacer para disfrutar al máximo de tu mascota.

Cómo elegir a tu hurón
El hurón es una mascota muy cariñosa y juguetona. Sus dueños suelen describirlos como “gatitos que nunca crecen”. Quizás te estés preguntando si deberías adoptar uno o más. Los hurones no necesitan a otro compañero para ser felices, pero si pasas mucho tiempo fuera, tener dos o más les servirá para hacerse compañía. Serán más divertidos, pero también requerirán más responsabilidad. Algunas personas recomiendan tener uno al principio, para que tú y el animal os conozcáis. Entrenar a uno solo a la vez tiene sus ventajas. Si decides más adelante que quieres más, no hay problema en mezclar hurones (castrados) de cualquier sexo. Cada hurón tiene su propia personalidad.
A la cría del hurón se le llama “kit”. Existen opiniones contradictorias sobre cuál es la mejor edad para que un nuevo dueño adquiera un hurón. Los adultos suelen ser un poco más tranquilos y puede que ya estén acostumbrados a usar el arenero. Las crías son muy monas y juguetonas, pero requieren un poco más de cuidado y entrenamiento.
La esperanza de vida de un hurón es de 6 a 8 años.
Disfrutar de tu hurón
A la mayoría de los hurones les gusta bañarse y jugar en el agua. Llena el lavabo o la bañera parcialmente con agua tibia y deja que tu mascota disfrute. Puedes usar champú para hurones o para gatos.
A los hurones les gusta jugar; dos de sus juegos favoritos son el tira y afloja y el escondite. También les encanta mangar y esconder cosas, así que guarda tu cartera, las llaves, etc., en un lugar inaccesible. Disfrutan con casi cualquier juguete para gatos o perros, especialmente con los redondos como las pelotas.
A los hurones se les puede enseñar a sentarse, darse la vuelta, rodar o quedarse sobre tus hombros. A diferencia de los perros, los hurones no suelen hacer trucos por el simple placer de hacerlos; necesitan una recompensa. Las golosinas para gatos funcionan bien como premio. Un buen truco para enseñar a tu hurón es hacer un ruido particular (por ejemplo, un silbido fuerte) y luego darle un premio. Tu hurón no tardará en responder rápidamente a ese ruido sabiendo que recibirá una recompensa.
Como a los hurones les gusta esconderse y explorar lugares diminutos, es recomendable “acondicionar a prueba de hurones” las zonas en las que no quieras que entren.
A los hurones les gusta ir a sitios y pasear tanto como a los perros. Puedes preparar una bolsa de hombro para llevarlos o usar un arnés especial y una correa para este fin. Un collar con cascabel funciona bien para localizar a tu hurón cuando sale fuera o incluso dentro de casa. Te dará una enorme tranquilidad poder saber dónde está tu mascota. A los hurones, al igual que a otras mascotas, nunca se les debe permitir andar sueltos al aire libre.
Recuerda: los hurones no son gatos ni gatitos y puede que no sean la mascota adecuada para ti. Es importante tomar la decisión correcta antes de adoptar.
Seleccionar una jaula
Si pasas gran parte del día fuera de casa y planeas tener a tu hurón en una jaula, es aconsejable que esta sea de un tamaño generoso; unos 60 x 90 cm. Este tamaño permitirá que un segundo o tercer hurón compartan la jaula. Mucha gente usa acuarios como hogar para hurones. Los tanques pueden ser más fáciles de limpiar, pero no proporcionan mucha ventilación en la parte inferior. No se recomiendan las jaulas de madera pura porque la madera absorbe la orina y otros fluidos. Las jaulas de varios niveles son probablemente el hogar para hurones más popular. Los transportines de plástico grandes para perros funcionan bien y también facilitan que te lleves a tu hurón contigo.
En la jaula, prepara un «dormitorio» para tu mascota. Un hurón no es feliz durmiendo en el suelo abierto de su jaula. Cualquier caja o cesta funciona bien como dormitorio. Las toallas viejas son una ropa de cama excelente siempre que no se deshagan fácilmente al masticarlas. Debes recortar los hilos sueltos o los bordes. Coloca toallas o sábanas en el fondo de la jaula. También debes proporcionar una bandeja de arena pequeña con arena para animales pequeños en el fondo de la jaula. Aunque permitas que tu hurón tenga libertad por la casa, necesita un lugar seguro al que llamar hogar cuando no esté supervisado.
Recipientes para comida y agua
A los hurones les gusta excavar en sus cuencos de comida o agua. La mejor solución es proporcionar una botella de agua e ignorar las excavaciones. Puedes poner su plato de comida dentro de un recipiente más grande. Los cuencos que se inclinan hacia adentro pueden ayudar; a algunas personas les gustan los comederos para conejos tipo “J”. Los platos de cerámica pesada ayudan a evitar que los vuelquen.
Entrenar a tu hurón
Si la esquina favorita de tu hurón para hacer sus necesidades no es la tuya, pon una toalla arrugada o un cuenco de comida en esa esquina para que parezca más un dormitorio que una letrina. A los hurones no les gusta ensuciar su lugar de descanso. Los accidentes ocurren y estas esquinas deben limpiarse con lejía u otro desinfectante que huela mal (no dejes que tu hurón vuelva a esa zona hasta que se seque). Incluso los hurones bien entrenados pierden el control de sus planes de evacuación cuando están asustados o emocionados.
Por último, si tu mascota se ha olvidado por completo de su arenero, confínala a un área más pequeña en una jaula durante quizás una semana, ampliando gradualmente su espacio a medida que lo vaya entendiendo.
Cuidado de la salud
Habrá que cortar las uñas de los hurones. Corta la uña justo por encima de la línea rosada interior. Ten cuidado de no cortar la línea o el dedo, ya que sangrará y alterará a tu mascota. Las orejas de la mayoría de los hurones necesitarán una limpieza, quizás mensualmente. Usa un bastoncillo de algodón con un limpiador de oídos fabricado para perros o gatos.
Los hurones requieren dos vacunas: la de la rabia y la del virus del moquillo canino (CDV). Vacuna cada 3 semanas hasta los 3 meses. Después de eso, bastará con un refuerzo anual. Lo más importante que puedes hacer por un hurón es vacunarlo contra el CDV.
Se pueden usar suplementos vitamínicos y casi todos los hurones lo consideran un premio maravilloso. Para una mejor nutrición, dales una dieta formulada para hurones. Como regla general, no des frutas ni verduras a los hurones, ya que podrían enfermar. Los hurones suelen ganar peso estacionalmente en otoño y perderlo en primavera y verano.
Un hurón puede contraer la gripe humana, volviéndose apático, con fiebre y perdiendo el apetito. Pueden aparecer ataques de estornudos y una secreción nasal purulenta. Consulta a tu veterinario si los síntomas son graves o prolongados.
Recuerda que un hurón puede ser su propio peor enemigo. Su curiosidad y su propensión a masticar y tragar cosas pueden meterlos en grandes problemas. No les permitas el acceso libre a cuerdas, lana o artículos similares. Otros objetos que los hurones suelen tragar son gomas de borrar, globos, tapones de espuma para los oídos, trozos de tela y trozos de juguetes de goma para animales. Debes acondicionar tu casa a prueba de hurones. El lugar más seguro para un hurón sin supervisión es probablemente una jaula.


