Adiestrar a los gatos con refuerzo positivo
Adiestrar a tu gato tiene muchos beneficios importantes, como estimular su cuerpo y su mente, lo que ayuda a mantenerlo sano y, a la vez, fortalecer el vínculo que compartís al pasar más tiempo de calidad juntos.
Recompensa las conductas que quieres
Dicho de forma sencilla: si quieres que tu gato repita una conducta, recompénsala. Es importante asegurarte de que estás recompensando la conducta que quieres y no recompensando sin querer una conducta no deseada. Por ejemplo: cuando tu gato te maúlla, ¿le contestas o le das una golosina? Eso le enseña que, si te maúlla, recibe una golosina. Si no recompensas los maullidos —es decir, si lo ignoras cuando maúlla—, es poco probable que se vuelva muy maullador. Si de verdad te gusta un gato tranquilo, recompénsalo cuando no esté maullando.
Usa recompensas para enseñar conductas nuevas
Si te gustaría que tu gato acuda cuando lo llamas, prueba esto: llámalo por su nombre y recompénsalo con una golosina cuando se acerque. Muévete a otro sitio, vuelve a llamarlo por su nombre y recompénsalo cuando responda.
Proporciona la motivación adecuada
La motivación es la clave del adiestramiento. Para la mayoría de los gatos, lo más probable es que sean golosinas en forma de comida, pero a algunos les motiva muchísimo el juego o los elogios. ¡Depende del gato! Puede requerir algo de prueba y error, pero encontrar el motivador adecuado para tu gato será el factor más importante.
Recompensas de alto valor
A algunos gatos les resultan muy gratificantes las golosinas comerciales para gatos, el atún o una pequeña cantidad de comida húmeda, mientras que otros no están tan motivados por la comida y pueden necesitar algo novedoso o de mayor valor. Aquí tienes algunas golosinas diferentes para probar con tu gato:
(Recuerda: con bocados pequeños es suficiente; ¡todo con moderación!)
- Nata montada
- Queso en spray (sí, ¡queso en lata!)
- Potitos de bebé con sabor a carne
- Trocitos de salchicha tipo hot dog o pollo cocido
Si a tu gato le cuesta coger las golosinas de tus dedos, prueba a ofrecérsela en la palma de la mano abierta o a lanzarla al suelo.
Recompensa de inmediato y de forma constante
En el adiestramiento de tu gato, el momento lo es todo. La recompensa debe llegar inmediatamente (en cuestión de segundos) después de la conducta, o tu gato puede no saber para qué es. Dale la recompensa cada vez que tu gato se comporte como quieres y asegúrate de que todos en casa hagan lo mismo.
(Con el tiempo) reduce las golosinas
Como demasiadas golosinas pueden hacer que tu gato tenga sobrepeso, tu objetivo es ir reduciendo poco a poco las recompensas constantes de comida y cambiarlas por otras emocionales, como un “buen gatito” o unas caricias bajo la barbilla. Cuando tu gato muestre la conducta deseada de forma fiable, empieza a recortar lentamente las recompensas de comida. Dale golosinas tres de cada cuatro veces que haga la conducta deseada; luego redúcelo a aproximadamente la mitad de las veces, después a alrededor de un tercio, y así sucesivamente, hasta que solo uses recompensas de comida de vez en cuando. ¡No olvides elogiarlo siempre y darle otras recompensas que no sean comida!
Nunca castigues
Castigar a los gatos simplemente no funciona. El refuerzo positivo es la mejor manera de ayudar a los gatos a establecer mejores hábitos en casa. Es divertido recompensar a tu gato por una conducta deseable, y mejora la fuerza de vuestro vínculo. Cuanto más a menudo puedas recompensar una conducta con un motivador que a tu gato le guste, más a menudo verás que esa conducta se repite. En cambio, el castigo en cualquiera de sus formas (p. ej., gritar, pegar, usar un pulverizador de agua, lanzar objetos directamente a tu gato) es ineficaz. ¿Qué crees que pasará con la relación que tienes con tu gato si lo castigas todo el tiempo? Empezará a desconfiar de ti y a tenerte miedo, lo que puede derivar en agresividad. El castigo solo sirve para dañar la relación gato-humano, y eso no es lo que quieres. ¡Los gatos responden muchísimo mejor al refuerzo positivo!
Formas de aplicar el refuerzo positivo cada día
Aquí tienes algunas formas de usar el refuerzo positivo para cambiar las conductas diarias de tu gato (son solo ejemplos, pero el refuerzo positivo puede aplicarse a casi cualquier conducta que quieras fomentar).
Usa un rascador/poste rascador: Puedes fomentar que tu gato use su rascador con regularidad recompensándolo cada vez que lo utilice. Aprenderá a asociar el uso del rascador con recibir una recompensa, lo que hará que lo use más a menudo.

Fomenta la conducta social: Si tu gato es tímido y tiende a esconderse, puedes animarlo usando golosinas para recompensarlo cuando salga de su escondite. Al principio, mantén estas salidas breves y, a medida que se sienta más cómodo y dispuesto, usa más refuerzo positivo para animarlo a alejarse más de su escondite durante periodos más largos.
Enseña a tu gato a aceptar/disfrutar del cepillado: Si a tu gato no le gusta que lo cepillen, dale una golosina por un toque con el cepillo; luego por dos y dale otra golosina. Recompensa las sesiones más largas con más golosinas y termina antes de que tu gato tenga una reacción negativa. Presta atención a su lenguaje corporal y termina siempre con una nota positiva.
Recompensa la conducta tranquila o calmada: Si has estado teniendo problemas con tu gato por aullidos o por mostrarse agresivo con otro gato, puedes recompensar la buena conducta con golosinas o juego. Si el problema es la vocalización excesiva, dale una golosina a tu gato tras varios segundos de silencio si ha estado maullando. Si se muestra agresivo hacia otro gato de tu casa, recompénsalo cuando esté relajado y tranquilo en presencia del otro gato.

¡TRUCOS!: Puedes enseñar a tu gato todo tipo de trucos usando refuerzo positivo: sentarse, chocar los cinco, sentarse erguido, saludar con la pata, tumbarse, venir, subir, bajar, saltar, etc. ¡Las posibilidades son infinitas!


